Annie Farmer, la primera víctima que denunció a Jeffrey Epstein: “Mi hermana y yo somos sobrevivientes de abuso sexual”

Annie Farmer tenía 16 años cuando conoció a Jeffrey Epstein y a Ghislaine Maxwell. Fue a través de su hermana mayor, Maria Farmer, una joven artista que había hecho algunas pinturas para el difunto financista acusado de tráfico sexual de menores, que en 2019 apareció muerto en su celda antes de ser juzgado.
Ambas denunciaron haber sido víctimas de abuso en 1996, pero recién ahora se conoce su historia completa, tras la desclasificación realizada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos de los más de tres millones de archivos de la causa.
En diálogo con CBS News, Annie Farmer habló sobre las repercusiones mediáticas, tras conocer nuevos nombres de la lista de contactos de Epstein, fotografías y detalles de los relatos de las denunciantes.
“Las listas de Epstein”, sus correos electrónicos y los testimonios de las víctimas se hicieron públicos en enero de 2026. (Foto: EFE) Más unidas que nunca, el grupo de sobrevivientes de abuso sexual realiza conferencias de prensa frente a las puertas del Capitolio en Washington para exigir Justicia en cada audiencia, incluso en nombre de la fallecida Virginia Giuffre, la denunciante más conocida que destapó el escándalo cuando acusó al príncipe Andrés.
“Han sido unos días muy difíciles, y creo que lo que más me molesta es la forma en que hizo esto. Se conoció mucha información, parte de la cual queríamos que se esclareciera, pero no de una una manera tan descuidada, que haya puesto a las víctimas en peligro”, indicó Farmer.
Sharlene Rochard, Jess Michaels, y Annie Farmer apoyaron a Sky Roberts, el hermano de la fallecida Virginia Giuffre, durante una conferencia sobre los archivos Epstein. (Foto: Reuters)“Se habló mucho de la protección de las víctimas, pero se incluyeron imágenes de desnudos de posibles niñas y mujeres jóvenes sin editar, listas completas de víctimas sin editar; incluso yo encontré mi fecha de nacimiento y mi número de teléfono publicado”, aseguró.
Comentó que su hermana Maria presentó una demanda contra el gobierno por negligencia. “Es una de las muchas formas en que no hemos sido protegidas, pero no nos dejaremos intimidar ni cederemos; la gente necesita entender que estas personas deben rendir cuentas“, sentenció.
Annie hizo un doctorado y se recibió de psicoterapeuta. Se especializa en ayudar a personas con ansiedad, duelo y recuperación de trauma. Ella misma admitió en múltiples entrevistas que elegir esa profesión fue un intento por darle un sentido a todo lo que vivieron ella y su hermana.
“Epstein era un maestro para detectar vulnerabilidades”: el testimonio de Annie Farmer
Las hermanas Farmer son reconocidas por ser las primeras que denunciaron que existía una red de tráfico sexual infantil liderada por Epstein y la sombría mujer de alta sociedad que entonces se presentaba como su pareja, Ghislaine Maxwell.
Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell: fueron pareja y luego socios. (Foto: Reuters)Maxwell actualmente cumple una sentencia de 20 años de prisión tras ser declarada culpable de cinco cargos de tráfico sexual de menores, y otro cargo de transporte de un menor con la intención de participar en actividades sexuales delictivas y otro de conspiración.
“Mi hermana María Farmer estaba persiguiendo sus sueños. A mediados de los ’90 se mudó a Nueva York para convertirse en artista visual y tuvo mucho éxito; ingresó en un excelente programa de posgrado de pintura figurativa, y ahí conoció a Epstein y Maxwell“, relató Annie a The New York Times en una extensa entrevista de 2019.
En aquel entonces la pareja era conocida por su gran colección de arte que nutrían constantemente con obras a pedido. “Mientras mi hermana trabajaba en las pinturas, él le hacía muchas preguntas sobre su familia, su padre y sus hermanos; y ella, como hermana mayor orgullosa, hablaba de mí, de mi deseo de ir a la universidad, de algunas de mis esperanzas y del estrés que eso conllevaba”, narró.
Epstein le ofreció tener una reunión privada para hablar sobre el futuro académico de Annie, y convenció también a los padres de las hermanas para que eso fuese posible.
“Hubo manipulación de toda la familia, y eso es algo que ocurre en muchos casos de abuso sexual infantil. Estas personas no solo centran su energía en manipular a la víctima, sino también en generar confianza en la comunidad y en la familia”, argumentó.
Después de presentarse con su madre, le dijo que quería llevar a Annie a Nuevo México, a un rancho donde solía recibir a muchos jóvenes para que pudieran poner esa experiencia en sus cartas académicas, como una especie de pasantía con un magnate experto en finanzas y filántropo que había creado un patrimonio de 630 millones de dólares.
“Me sentó en su escritorio con mucha seriedad para hablar sobre cómo sería ir a la universidad y qué podría hacer para mejorar mi currículum, lo que ahora entiendo que es una táctica común de explotación, la búsqueda del punto débil en lo aspiracional: ‘¿Cuál es tu sueño? Yo puedo hacerlo realidad‘”, manifestó.
Annie Farmer lideró varias conferencias de víctimas de abuso sexual de Jeffrey Epstein. (Foto: AFP)“Como muchas jóvenes de 16 años, me preocupaba mi futuro, tenía en vistas una buena universidad, pero me preocupaba como pagarla, así que creo que Epstein era un maestro en reconocer vulnerabilidades”, rememoró.
Mientras su familia analizaba la posibilidad de aceptar la presunta ayuda académica que Epstein le quería brindar a sus hijas, él las invitó a ambas a un viaje a una Nueva York. Las mandó a buscar en una limusina y les dejó los boletos pagos para una obra de Broadway.
“Luego fuimos los tres al cine, mi hermana, Epstein y yo. Y me pareció muy extraño que me agarró la mano y luego me tocó la pierna. Yo tenía 16 años y este hombre tiene unos cuarenta, así que no podía entender esos actos”, expresó.
Aún con su formación profesional, reconoció que todavía se culpa por haber naturalizado ese tipo de actitudes. “Mi madre me llevó al aeropuerto, y viajé a Nuevo México por un fin de semana con ellos. Pensamos que era una gran oportunidad, y allí conocí a Maxwell, que se esforzó mucho por hacerme sentir especial, me llevó de compras, fuimos a montar a caballo en ese rancho enorme”, describió.
Se sintió un poco más tranquila al enterarse de que una mujer, Maxwell, estaría durante toda la estadía, y asumió que era la novia de Epstein. Pero sus alarmas internas se encendieron cuando supo que no había ninguna otra joven en la inmensa propiedad.
En su testimonio Annie Farmer aseguró que Ghislaine Maxwell la obligó a darle un masaje a Jeffrey Epstein.(Foto: Reuters)Poco a poco todo se tornó incómodo y denigrante. “Hubo un momento en que Maxwell me dijo: ‘Vamos a aprender a frotarle los pies a Jeffrey’, se sentó a mi lado y empezó a mostrarme lo que debía hacer y yo no quería hacerlo”, reveló.
Después de esa inquietante insinuación, Maxwell le ofreció darle un masaje. “De repente bajó la sábana y me tocó los pechos, yo estaba aterrada”, relató. La situación empeoró cuando esa misma noche Epstein apareció en su cuarto y se metió a su cama para decirle que quería abrazarla.
“Sabía que eso no estaba bien, y me escapé diciéndole que quería irme al baño. Así fue todo el fin de semana, un ciclo de miedo donde cruzaron mis límites constantemente sin que yo pudiera comprender del todo qué sucedía en ese momento”, manifestó.
No le contó nada de eso a su hermana mayor, María, porque no quería que Epstein tuviera represalias contra ella y le negara oportunidades de trabajo en el mundo del arte.
“Volví a casa y no hablé con nadie. Me sentía rara, y cuando mi madre me hizo preguntas le dije que no quería hablar de ello, que estaba cansada”, explicó.
Uno de los regalos costosos que le hicieron Epstein y Maxwell en ese entonces fueron unas botas texanas de cuero, que 25 años más tarde serían parte de la evidencia presentada en el juicio contra Epstein.
Maria Farmer, la hermana de Annie, y su informe al FBI sobre Jeffrey Epstein
Su hermana Maria, a través de su abogada Jennifer Freeman de Marsh Law, también decidió hacer visible su nombre para exigir Justicia. “Maria Farmer denunció los crímenes de Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell en 1996, y si el gobierno hubiera hecho su trabajo e investigado adecuadamente, se podrían haber evitado más de 1000 víctimas y 30 años de trauma“, declaró Freeman.
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la entrevista inédita que Jeffrey Epstein dio antes de morir
“Tras varios años solicitando sus registros, el gobierno finalmente publicó al menos algunos hoy”, indicó la letrada. En uno de los informes publicados se confirma que Maria fue una de las primeras víctimas que denunció ante las autoridades la llamativa cantidad de niñas que ingresaban a la propiedad de Epstein.
También mencionó los comentarios de Maxwell sobre “conseguirle chicas”, y el robo de fotografías de sus hermanas de 12 y 16 años, donde aparecían parcialmente desnudas.
“Epstein robó las fotografías y los negativos y se cree que vendió las imágenes a compradores potenciales de pornografía infantil”, añadió la abogada de Farmer.
El informe también detalla que Epstein le pidió “fotografías de chicas jóvenes en piscinas”, y propició amenazas diciéndole que “si le contaba a alguien sobre las fotos, quemaría su casa”.
En el transcurso de aquella investigación surgió un acuerdo de Epstein con la fiscalía en Florida, que descartaba la posibilidad de cargos penales federales que involucró al menos a 40 adolescentes.
Jeffrey Epstein estuvo preso dos veces, la primera en 2008 y la última en 2019. (Foto: AP)En 2008 el financista se declaró culpable de cargos estatales mucho menores, un hecho que las hermanas Farmer describen como “muy desmoralizante”.
Cuando Epstein finalmente fue arrestado en 2019, la fiscalía alegó que había “explotado y abusado sexualmente de docenas de menores” entre 2002 y 2005 en sus domicilios de Manhattan y Palm Beach, Florida.
“Durante mucho tiempo tuve miedo de contar su historia, incluso después de que Epstein murió“, reveló Maria. Ese mismo año fue diagnosticada con un tumor cerebral poco común y se sometió a radioterapia dirigida para tratar el tumor, y luego siguieron otras cirugías.
Todavía batalla con las secuelas y escribe sus memorias. “Mi hermana se sentía asqueada por sus propias pinturas, porque se dio cuenta de que Epstein nunca apreció su valor artístico, sino que quería solo ver a chicas desnudas que ella haya pintado, tuvo que abandonar su carrera por 20 años“, lamentó Annie.
El testimonio de Annie Farmer y la recreación de todo lo que dijo cuando subió al estrado en 2021, se encuentra disponible en el documental de Netflix, Ghislaine Maxwell: Asquerosamente rica, un spin-off de la producción central, Jeffrey Epstein: Asquerosamente rico, que devela cómo surgió la figura del financista en las altas esferas y cómo conoció a su exsocia.
Fuente: www.clarin.com



